sábado, 31 de marzo de 2012

Dog life

El contable está terminando unas cuentas, por lo que para ello había hecho una tabla en Excel y la está retocando. Le entra sed, así que se levanta y se dirige a la cocina un momento a buscar un vaso de agua.

En los pocos segundos que duró su viaje, su perro se acerca a la mesa y pone las patas sobre ella, atraído por los restos de un sandwich, con la mala suerte de que justo pulsa una secuencia al azar de teclas que cambia los números con los que tanto rato llevaba trabajando su dueño.

Cuando el contable vuelve, ve todos los datos de su tabla desbaratados y a su mascota con la pata aún sobre el teclado. Desquiciado, al comprender lo que había ocurrido, no puede evitar estallar en gritos mientras le señala al perro la pantalla del ordenador.

- ¡Joder, Brownie! ¿Ves lo que has hecho? ¿Lo ves? ¿EH?

El perro no entiende nada, no es como si se hubiera cagado en el sofá. Su lógica limitada a fenómenos físicos no encuentra sentido a la situación. Por dios, ¡Ni siquiera sabe qué son los números! El contable termina por darle un brusco empujón y su mascota se va con el rabo entre las piernas a acurrucarse en una esquina.

No está seguro, pero tiene la sensación de que ha aprendido algo nuevo.

lunes, 5 de marzo de 2012

Atlantis

En aquella realidad alternativa, el efecto erosivo del viento y el agua había dado lugar a una montaña con la forma exacta de una cara humana que poseía un nivel de detalle extremo. Sus habitantes tardaron el triple en asentar unas bases científicas sólidas que permitieran su avance como civilización, por lo que las grandes mentes optaron por incubrir disimuladamente el tema y dejar que cayera en el olvido.

En su día, aquí ocurrió lo mismo.

sábado, 3 de marzo de 2012

Sé que no seré el que invente la máquina del tiempo porque acabo de decidir que dedicaré mi vida a construirla para visitarme en este mismo instante, pero no ha pasado nada.